Cada lote de Aruma Foods se revisa antes de envasarse: origen del grano, fecha de molienda, humedad del fruto seco y estado del cierre resellable. Si algo no pasa esa revisión, no entra al catálogo.
Trabajamos con productores de Alto Paraná y de la zona central del país que entregan en tandas pequeñas. Eso nos permite anotar en cada etiqueta la fecha de envasado, el ingrediente principal y el modo de conservación recomendado: lugar seco, lejos del sol, envase cerrado después de cada uso.
No publicamos certificaciones que no podamos mostrar ni cifras de ventas que no podamos respaldar. Cuando algo cambia —una cosecha, un proveedor, un formato— lo avisamos en la ficha del producto y en el blog. Preferimos que sepas exactamente qué estás comprando antes de que lo pidas.
Cada ficha indica origen del lote, ingredientes en orden de proporción y modo de conservación. En los blends de hierbas y en las granolas también aclaramos si hay azúcar añadido o si el dulzor viene solo de la miel y el coco. Si un ingrediente cambia entre tandas, lo avisamos en la misma ficha antes de que salga el pedido.
Sí. Trabajamos con bolsas kraft resellables y frascos con tapa a presión, pensados para que el producto no pierda textura entre usos. La avena, la chía y el maní salado aguantan bien varias semanas si se guardan en un lugar fresco y seco, lejos de la hornalla y del sol directo.
El pack mensual reúne avena, chía, maní y almendras en un solo pedido, con formatos que rinden para una familia que cocina en casa. Comprar suelto conviene cuando ya tenés la base de la despensa y solo querés reponer un fruto seco o una granola puntual. Las dos opciones salen del mismo depósito y con el mismo criterio de lote pequeño.
Los blends de menta, burrito, cedrón y jengibre se secan a baja temperatura y se cortan gruesos para que suelten aroma sin amargar la ronda. Funcionan igual en tereré frío que en mate caliente, y también se pueden usar para infusionar un té de la tarde. La medida que solemos recomendar es una cucharada por cada medio litro de agua.
Lo más simple es pasarlos a un frasco de vidrio con tapa y guardarlos en un armario fresco. Las almendras y el maní aguantan más tiempo si no quedan expuestos al aire, y la chía conviene mantenerla seca porque absorbe humedad con facilidad. Si vivís en una zona húmeda, el frasco cerrado hace más diferencia que cualquier otro truco.
Claro. Si vas a armar la compra del mes o preparar un pack para recibir visitas, escribinos y te ayudamos a calcular cantidades según cuántas personas cocinan en casa. También podemos revisar juntos qué conviene guardar y qué consumir primero, para que nada quede olvidado al fondo de la alacena.
Si tu duda no está acá, podés escribirnos desde contacto o revisar las condiciones de compra en política de la tienda.
No publicamos cifras infladas ni sellos que no podamos mostrar. Lo que sí podemos hacer es contar cómo trabajamos: quién revisa cada lote, qué se anota en la ficha de producto y por qué elegimos envases resellables en lugar de bolsas selladas al vacío. Estas son las voces de personas que compran seguido y de quienes nos proveen la materia prima.